lunes, octubre 19, 2009

La Nena


La nena juega a las muñecas, quiere ser madre y oculta sus miedos, le cuenta el secreto de sus desdichas, le promete que a ellas jamás les surcará el dolor de sus 8 años…

La nena crece, juega a ser grande, conoce el sabor de los besos enamorados y ante cada amor busca al hombre de su vida, al padre de su hija y sueña con una familia…

La nena decide ser madre, ha descubierto el hombre que la complementa, el que se anima con ella a volar, el que conoce los dolores de sus 8 años, el que cura sus heridas y siembra esperanzas en su ser…

La nena se desilusiona, la hija no llega, los miedos la embargan, el amor tiembla y oscuros recuerdos la acosan, la nena asegura que no será madre, está rota, deshecha, las muñecas la miran con tristeza y hasta lloran por ella cuando se duerme entre pesadillas…

La nena está rebelde, ha dejado de tener fe en sí misma, en su cuerpo, le han quitado el alma dicen algunos y ella sólo se provoca las heridas necesarias para desgarrarse del dolor de no poder…

La nena se pone máscaras, salva los mundos ajenos, se rehace de las cenizas, cierra capítulos de su vida y abre muchos más, dicen que en el fondo de sus tormentos aún llora, pero nadie la ve y ella tampoco lo permite…

La nena cree que es poderosa, porque se ha mentido con la idea de no hacerse cargo de su vida, se entrega a los demás, da su aliento por las historias ajenas, la nena de a poco se vuelve a reencontrar, aún no lo sabe, pero lo presiente…

La nena se ha vuelto a mirar al espejo, no quiere creer que las esperanzas han aflorado, se niega a suponer que la verdad es tan real como sus sueños, la nena descubre que no está sola, la nena tiene un alma nueva que habita su ser…

La nena ha borrado los dolores ancestrales, ha quemado las angustias, ha besado al destino y ha recuperado la fe, la nena sonríe y en la sencillez de su vida un mundo de ilusiones se abre espontáneamente…

La nena sueña, las muñecas la ven y están en paz, las pesadillas no han vuelto y los escarpines llenan los espacios…

El amor vuelve a mirar los ojos de la nena, la familia se construye a pedacitos, como los 9 meses de vida que se transitan a paso lento y quimeras grandes…

La nena ya es mujer, la nena ha dejado las muñecas acomodadas y se prepara para ser madre…

Ha llegado el tiempo, la nena, la mujer, la madre…, está en paz y el mundo sonríe para la nena que viene…

Publicado 19 de octubre de 2009

Urbana - soyurbana@hotmail.com /// soyurbana@gmail.com Autora: Laura A. Pereyra

lunes, octubre 12, 2009

Confesiones de Peluquería



No hay lugar más catártico que aquel dedicado a las mujeres, ya sea una peluquería, manicuría, pedicuría o spa, la especie femenina se siente en un confesionario con cualquiera que se encuentre en frente y los profesionales de la estética son una especia de psicólogos, mezclados con confesores y asesores de autoayuda.

De acuerdo a cómo se sienta una mujer el que está para atenderla sabrá de su estado de ánimo, y así la llevará por los dimes y diretes hasta mirarla a los ojos y decirle a vos te pasa algo.

Esas palabritas mágicas despiertan los cinco sentidos de la mujer, que siempre en el fondo necesita ser escuchada con sus penas y quebrantos…

De repente su mal es tema nacional de la peluquería y hay 10 mujeres más que comparten las mismas tristezas, que soportan semejantes problemas y todas de algún modo tienen una posible resolución que nunca es transferible, pero si sirve para levantar el ánimo y cambiar, por un rato, la perspectiva de la vida.

Los hombres son el tema fundamental de estos espacios y de estas mujeres que necesitan entenderlos y en masa se dan cuenta que todas padecen de los mismos conflictos, de exactos desamores y que entre mujeres la catarsis puede ser tan positiva sumado a buen corte de pelo y un arreglo de uñas, que hasta uno puede llegar a salir con la sensación de que todo, absolutamente todo puede arreglarse…

Un tema secundario son los hijos y de acuerdo al segmento de edad, las enfermedades y los muertos, que parecen ser el regocijo de quienes lo cuentan, porque el nivel de morbosidad con que se cuentan ciertas cosas es meritorio para una película de terror, todo esto dicho en un tono compungido y serio como si se hablara de una revelación nunca antes dicha y que requiere ser mantenida en secreto hasta un próximo encuentro femenino.

Los estilistas no sólo han hecho cursos de arreglo de pelo, manos, pies y masajes, sino que se han perfeccionado en el arte de sacar información, hacer hablar aún a las más calladas y destrabar la mala onda contenida en esos cuerpitos que requieren ante todo mimos embellecedores.

Una mujer puede estar muy mal, pero si en el proceso de sentarse, ser atendida y escuchada, el esteticista logra hacer aflorar su belleza, le devuelve la vida a su amado cabello, perfecciona sus uñas y le hace una refrescadita de maquillaje al rostro, seguramente esa mujer saldrá con una actitud muy diferente que le dará otra perspectiva de la vida y ante todo la volverá a hacer sentir importante, aunque sea para sí misma…

Y todo esto al módico precio de una tintura, de un corte o de unos masajes, por eso benditas las peluqueras, alabados los esteticistas que con un poco de charla, muchos consejos y un par de piropos nos levantan el ánimo y nos devuelven las ganas de salir a comernos a besos la vida…

Foto: http://www.flickr.com/photos/lov_e/1526134855/in/set-72157601881424757/

Publicado 12 de octubre de 2009

Urbana - soyurbana@hotmail.com /// soyurbana@gmail.com

Autora: Laura A. Pereyra